QUE NO SE DERRITA TU AMOR POR EL QUESO: CÓMO CONSERVARLO EN VERANO SIN PERDER SABOR
El verano y el queso son una gran combinación… siempre que sepas cómo cuidarlo. En Quesos Quevedo sabemos que las altas temperaturas pueden poner en peligro la textura, el aroma y el sabor de tus quesos favoritos. Por eso, hemos preparado una guía sencilla para que los disfrutes igual de bien en julio o en enero.
1. ¿Nevera sí o no? Sí, pero con cabeza
El frigorífico es tu aliado, pero no el compartimento más frío. Lo ideal es conservar el queso entre 4 °C y 8 °C. Guárdalo en la parte media o inferior, donde no haya cambios bruscos de temperatura.
2. Fuera plásticos: mejor papel manteca o envoltorio de quesos
Los plásticos atrapan humedad y pueden alterar el sabor. Usa papel parafinado, vegetal o una tela encerada para envolverlos y permitir que respiren sin resecarse.
3. Déjalo respirar antes de consumirlo
Sácalo de la nevera 20–30 minutos antes de servirlo. Así recupera su textura y aromas naturales, como si acabaras de cortarlo en tienda.
4. Si lo compras al corte o envasado… ¡mejor!
En nuestras tiendas, los quesos al corte se envasan al vacío, lo que garantiza una conservación más prolongada, ideal para los calores del verano.
5. ¿Y si haces picnic?
Llévalo bien refrigerado y consúmelo lo antes posible. Los quesos más curados, como el Añejo o el Temperamento, aguantan mejor las temperaturas. ¡Y combinan genial con fruta fresca o frutos secos!
En resumen:
- Temperatura controlada
- Envoltura adecuada
- Aire antes de servir
- Corte o envasado de tienda
- Cuidados extra en picnic
Este verano, que lo único que se derrita… sea tu corazón por el queso Quevedo. 💛



